Los muertos los seguimos poniendo el pueblo, mientras los gobiernos occidentales siguen lucrándose del negocio de la guerra. Un conflicto que difunden a través de sus medios como si fuera un choque de civilizaciones y religiones, cuando en realidad es un conflicto económico y geoestratégico global.

Barcelona, Bagdad, París, Aleppo, Kobane, Londres… en las ciudades donde convivimos la clase trabajadora de todas partes del mundo, nos matan por una guerra que nosotros no iniciamos. Y además el beneficio político siempre se mueve hacia los discursos xenófobos y racistas en favor del recorte de libertades y contra los movimientos populares.

Hoy más que nunca Refugees Welcome, son bienvenidas todas las personas que sufran la violencia de unas bombas y unas armas fabricadas por nuestros gobiernos y vendidas a quienes nos hacen creer que son sus enemigos, cuando en realidad grupos como Daesh son su mejor herramienta global para extender su doctrina del shock.

Solidaridad con las víctimas y sus familiares. Hoy fue Barcelona, la semana pasada Charlottesville.

La mejor autodefensa del pueblo trabajador es luchar contra todo autoritarismo y contra el capitalismo mundial que crea estos ataques.